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Tras la victoria ajustada del 'sí' en el referéndum de Turquía, que convierte a Recep Tayyip Erdogan en un presidente todopoderoso, Alemania y Austria han comenzado ya a presionar a la Unión Europea para que dé por terminadas las negociaciones de adhesión de Turquía a la UE.


Varios políticos alemanes abogan por acabar con estas negociaciones, mientras el Gobierno de Angela Merkel ha pedido a Ankara una reunión urgente para tratar cuanto antes este asunto. "La membresía ya no puede ser un objetivo", ha dicho Manfred Weber, líder de la Unión Social Cristiana (CSU), aliado bávaro de la Unión Cristiano Demócrata (CDU) de la canciller alemana, Angela Merkel, en declaraciones a la televisión germana ZDF.

Por otro lado, Sahra Wagenknecht y Cem Oezdemir, dirigentes del Partido de Izquierda y de los Verdes, respectivamente, han reclamado la retirada inmediata de los soldados alemanes de la base aérea de Incirlik, en Turquía, donde participan en la operación internacional contra Estado Islámico. También han exigido al Gobierno la suspensión inmediata de todos los envíos de armas alemanas a Turquía. "Estamos pidiendo al Gobierno que aclare lo siguiente: si está de parte de la democracia o de parte de la dictadura de Erdogan", ha dicho Wagenknecht a la agencia de noticias DPA.

El Ejecutivo alemán, por su parte, ha recordado en un comunicado que la Comisión de Venecia del Consejo de Europa expresó "serias dudas tanto respecto al procedimiento como a los contenidos de esta reforma constitucional". "Como miembro del Consejo de Europa, de la OSCE y como candidato a la adhesión a la UE, que supone un compromiso con los Criterios de Copenhague sobre democracia y protección de los derechos fundamentales, el Gobierno turco debe tomar en consideración estas dudas", advierte el texto.

En este sentido, el Gobierno de Merkel ha subrayado la necesidad de mantener "cuanto antes conversaciones políticas" al respecto, tanto a nivel bilateral como entre las instituciones europeas y Turquía.


Austria: "El referéndum es una señal contra la UE"

En la misma línea se ha manifestado el ministro austríaco de Exteriores, Sebastian Kurz, que ha instado a la UE a que ponga fin a las negociaciones de adhesión de Turquía al considerar que la reforma constitucional aprobada el domingo en referendo aleja al país euroasiático de los principios comunitarios.

Para Kurz, el resultado de la votación de este domingo es "una clara señal contra la Unión Europea", ha indicado a la radio pública austríaca ORF. Este ministro sostiene que aunque el triunfo del 'sí' a la polémica reforma constitucional ha sido ajustado (51,4%), esto significa que Turquía continuará alejándose de los principios del Estado de derecho y de la democracia.

Por eso, el jefe de la diplomacia austríaca ha dicho esperar "una clara reacción" de la UE y un cambio en la postura de aquellos socios que defienden la continuación del proceso de adhesión de Ankara. "Hay que ser de una vez honestos en cuanto a la relación entre la UE y Turquía. El tiempo de andar con rodeos tiene que terminar", afirmó el ministro, para quien las negociaciones en curso, que están de hecho prácticamente congeladas, son una "ficción". "Turquía no puede convertirse en miembro" de la UE, sentenció.

En lugar de negociar un ingreso, Kurz ha abogado por pactar un "acuerdo de vecindad" con Ankara, que establezca "reglas claras" en los aspectos en los que es necesaria la cooperación.


Aviso de Francia a Turquía

El presidente de Francia, François Hollande, ha asegurado que el resultado del referéndum sobre la reforma constitucional demuestra que la sociedad turca está "dividida" en cuanto a las modificaciones en la Carta Magna, por lo que ha reclamado al Gobierno de Ankara que promueva un "diálogo libre y sincero" con todos los actores políticos para superar la coyuntura actual.

"Francia toma nota de las cifras anunciadas del referéndum sobre las reformas constitucionales organizado en Turquía. Toma nota de las respuestas emitidas y seguirá con la mayor atención las evaluaciones del escrutinio realizadas por el Consejo de Europa y las OSCE", ha explicado el mandatario francés.

Por último, Hollande ha advertido a Erdogan de que la organización de un referéndum sobre la pena de muerte en Turquía "constituiría claramente una ruptura con los valores y los compromisos" adoptados en el marco del Consejo de Europa ya que "deberían conducir a las autoridades turcas a un diálogo libre y sincero con todos los componentes de la vida política y social".

En la misma línea, el ministerio de Exteriores francés remarcó en un comunicado la necesidad de que los pasos que se den a partir de ahora se caractericen por "un espíritu de unión" y "el respeto a la pluralidad, a la separación de poderes y al Estado de derecho". También llamó a Erdogan a "actuar conforme a la Convención Europea de Derechos Humanos", de la que Turquía es firmante, y que prohíbe la pena de muerte.


Voces desde la Eurocámara

También el líder de los socialistas en la Eurocámara, Gianni Pittella, ha pedido a los países de la Unión Europea que pongan en marcha "todas las medidas necesarias para suspender" las negociaciones de adhesión con Turquía, y ha dicho que Europa "no puede permanecer en silencio" ante la situación del país.

"Por desgracia, Erdogan está convirtiendo cada vez más a Turquía en un régimen personal autoritario", ha afirmado el político italiano a través de un comunicado. Pittella ha opinado que "se han alegado muchas irregularidades en el conjunto de Turquía, que pueden proyectar una sombra sobre el resultado final", y ha añadido que su grupo está "deseando" conocer la evaluación de la misión internacional de la Organización por la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) y la Oficina para las Instituciones Democráticas y Derechos Humanos (ODIHR).

Los más críticos desde Bruselas con el Gobierno de Ankara llevan meses advirtiendo de que si el referéndum salía adelante el país no cumpliría con uno de los requisitos imprescindibles que se exigen a los candidatos a la adhesión y que recogen los Criterios de Copenhague: la estabilidad de las instituciones que garanticen la democracia, el Estado de Derecho, los derechos humanos y el respeto y la protección de las minorías.


"No cumplió con las normas del Consejo de Europa"

Según los observadores de la OSCE y del Consejo de Europa, el referéndum constitucional celebrado el domingo en Turquía no cumplió con los estándares democráticos, debido sobre todo a la "falta de imparcialidad" en la campaña.

"El campo de juego no estaba nivelado", dijo la jefa de la misión de la Organización para la Cooperación y Seguridad en Europa (OSCE), Tana de Zulueta. "En general, el referendo no cumplió con las normas del Consejo de Europa", advirtió por su parte Cezar Florin Preda, líder del equipo de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa.



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