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Antes de entrevistar a Jésica R., decidimos hablar con Fernando Caudevilla, médico experto en drogas y miembro de Energy Control. Solo para saber qué es realmente eso del Orfidal, en qué consiste, porque nos lo tomamos (incluido el que firma esto) como si fueran caramelos, y que nos puede estar pasando por dentro. "Es un fármaco de la familia de los tranquilizantes y se utiliza para la ansiedad y para problemas de insomnio. El problema es que los fármacos de esta familia enganchan bastante. En principio, no debería utilizarse más de tres o cuatro semanas. Va bien para ciertas cosas, como todos los fármacos bien usados, pero a largo plazo no. Muchas veces, los propios médicos somos los que hacemos mal esto".





Fernando nos advierte de que su uso está bastante generalizado, son el tercer el tercer grupo de fármacos más prescrito dentro de las consultas de Atención Primaria, y cada vez más gente joven lo está tomando. "Cuando se hacen encuestas sobre drogas, las más frecuentes son alcohol, tabaco y cannabis, pero detrás aparecen este tipo de fármacos, antes que la cocaína... así que son muy frecuentes entre gente joven. En el caso que me cuentas, el de la chica que consume Orfidal desde hace tanto tiempo, no me parece una práctica médica muy adecuada. Es verdad que se consumen bajo receta, pero sí hay un uso fuera del circuito médico. Y éste es uno de estos casos".


Vamos a preguntarle a Jésica cómo lleva su adicción.

Vice: ¿Con qué edad comenzaste a tomar la 'pastilla mágica'?

Jésica R.: Con 17, estaba en el colegio.

¿Te lo recetaron?

Sí, me lo habían recetado porque tenía ataques de ansiedad. Estaba yendo al psicólogo.

¿Qué síntomas tenías?

Me ponía muy nerviosa, creo que en situaciones que no podía controlar. En discusiones y cosas así. Me costaba respirar, me dolía el pecho, y la sensación general era de un agobio del que no puedes salir. Desde muy pequeña no lloraba si estaba triste, no lloraba en general, hasta que empezó a pasarme esto. Lloraba cuando tenía ataques de ansiedad y era llanto de agobio.

¿Te acuerdas con qué dosis comenzaste?

Al principio me dieron un Diazepam, no era un Orfidal. Era solo uno, no recuerdo los gramos. La primera vez estaba de exámenes y me desperté totalmente paralizada, a las 8 de la mañana, grité porque no me podía mover, y vino mi madre, que pensó que me había dado un ictus o una parálisis loca. Vino una ambulancia, me pusieron un collarín y me dieron un Diazepam. Eran nervios, agobio, por los exámenes. Cuando mi madre se fue a currar, me levanté de la cama con todo el globo... y fui al examen. Después fue cuando me recetaron Orfidal para los ataques de ansiedad. Tenía que tomar uno si empezaban los síntomas: dolor de pecho, agobio, incapacidad de concentrarme. Por cierto, aprobé el examen (risas).


Fotografía de Fernando Bernal


¿Y qué efectos te proporcionaba esa pastilla?

En teoría, lo que me dijo el Psicólogo, es que tenía que tomarla durante cinco días, si me tomaba una. Porque se suponía que los ataques venían en épocas de mucho estrés, y no podía tomar una, dejarlo, y volver después. Pero siempre me he tomado solo una en el momento del ataque. Normalmente estoy muy nerviosa. Cuando me la tomo, me suelo sentar a esperar. Me fumo un cigarro y veo la tele o miro cosas en el ordenador. Y, de repente, estás tranquilo, pero muy tranquilo. No tienes sueño, ni te adormece ni nada, estás exactamente igual, y eres consciente de todo lo que te sucede. Hasta hace poco no era consciente de lo poco que tarda en hacer efecto. Tienes los mismos problemas, pero el efecto es que tienes la capacidad de relativizar y los problemas no parecen tan graves. Sabes que están ahí, que tienes que hacer algo con ellos, pero tienes claridad mental. Y puedes pensar más fríamente. Así que estás más tranquilo, y puedes seguir con tu vida o irte a dormir, sin darle vueltas a la cabeza

Y después de aquel ataque, ¿luego ya te las tomaste sin receta o cómo las metiste en tu vida?

La primera caja duró bastante, ya te digo, porque no las tomaba como me mandaron, me tomaba una cada vez que tenía un ataque y luego nada hasta el siguiente. Después se las recetaron a mi mejor amiga y siempre llevábamos un par en la cartera, me los daba ella, también se los cogía a sus abuelos. Y además hay una farmacia en el centro en la que venden de todo de todo sin receta. Además, ha habido veces que me ha dado en casas de gente y siempre hay algo, Sumial, Lormetazepam... no es lo mismo, pero ayuda. Así que están bastante disponibles. El Diazepam, por ejemplo, es más loco. Te deja tonto.

¿Y ahora qué ritmo de consumo llevas?

En épocas de picos de curro, igual me dan un par de ataques en un mes. Esto pasará dos o tres veces al año. O sea que no es un consumo elevadísimo. Me alegro de que sea así, porque si lo piensas, a cualquiera le fliparía una pastilla que no te borra los problemas -con lo cual no eres un irresponsable- pero que te ayuda a vivir con ellos y ser feliz.

Llevas ocho años tomando esta pastilla, ¿piensas seguir haciéndolo? ¿te ves capaz de estar sin ella?

Sí, podría vivir sin ella. Cuando se me han acabado y no he tenido a mi mejor amiga cerca, he sobrevivido. Pero al día siguiente he llegado con los ojos como dos huevos duros de tanto llorar, habiendo dormido una hora o dos con suerte, y con un dolor en el pecho de mierda. Además de haber desperdiciado un día entero. Así que como poder, podría, pero prefiero no hacerlo.

¿Estas enganchada entonces?

Esa es una pregunta que no me he planteado. Supongo que sí, que prefiero tomar una pastilla a perder tiempo y dinero en un Psicólogo bueno, o perder tiempo salud y dignidad lloriqueando en mi casa. Y cuando no tengo Orfidal me bebo dos copas de vino (risas).

Te iba a preguntar por el alcohol, ¿qué pasa si mezclas Orfidal y alcohol?

Que te quedas sopa. He mezclado vino y Orfidal a veces, el efecto de la mezcla es que te entra mucho sueño. Con la pastilla solo no. Entonces, cuando tengo un día de mierda, me da el agobio cuando estoy en el curro y no puedo tomar nada en todo el día. Llego a casa reventada física y emocionalmente y entonces mezclo vino y Orfidal para que me entre sueñito.

¿Conoces mucha gente de tu entorno que lo tome?

Sí, mucha. Además de mi mejor amiga, tengo más amigas que lo toman y conocidos. Casi todos trabajan en publicidad, no sé si es porque es un tipo de industria en la que todos somos unos jodidos atacados y adictos al trabajo, o porque conozco a más gente que curra en publi que en otras cosas

Esto engancha un poco, porque no deja resaca, ¿verdad?

En principio no deja resaca, o al menos a mí. Sí que te levantas un poco torpe, yo me choco siempre con el marco de la puerta de mi habitación, pero se pasa rápido. Eso sí, es mejor tomártelo si vas a dormir 7 u 8 horas mínimo. Si te tomas un Orfidal y tienes sólo dos horas para dormir, puede que te levantes demasiado atontado y con la boca algo pastosa.

¿Algún médico sabe que lo tomas?

Creo que alguna vez, si he ido a Urgencias porque me pasara algo y si hacía poco tiempo que lo había tomado, lo he comentado (te preguntan si tomas alguna medicación). Pero vamos, nunca le hago ni caso a los médicos de Urgencias. Pero no hay ningún Psiquiatra o Psicólogo haciéndome seguimiento

¿No te da miedo estarte automedicando?

Lo hago continuamente con todo, soy un poco hipocondríaca. No tengo tiempo para ir al médico y cuando voy en algún momento dejo de seguir lo que me manden. Así que me automedico bastante.
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