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Si prestamos atención, todos los hechos y sucesos relevantes que ocurren en el mundo suelen tener las mismas fechas: 6, 7, 11, 13, 15, 18, 22. Son los llamados números cabalísticos ocultistas. Básicamente, en esos días pasa todo. Casi siempre son los mismos números. Estas coincidencias son tan evidentes que cualquier estudio matemático-estadístico lo confirmaría totalmente.





Refiriéndonos, por ejemplo, a los días del mes, que a lo sumo son 31, tenemos dos clases de números: Sencillos y compuestos. Sencillos son los que ya hemos citado y son invariables, tal cual.

Y los compuestos son aquellos que se obtienen a partir de la suma de sus dos dígitos.

A simple vista, como diría una persona escéptica, todo se podría deber a un efecto de "pareidolia numérica", es decir, que vemos en esos números lo que ya de antemano querríamos ver. Sería algo así como el test psicológico de las manchas, donde cada uno ve sus propias formas. Sin embargo, la gente normal no da importancia a los números y fechas, pero la Élite psicópata sí. ¿Ha oído hablar de la Kabbalah y de los "números sagrados"? Precisamente en la Cábala y en otras disciplinas ocultistas parecidas, podemos encontrar el supuesto significado transcendental de los números.

Ejemplos

-Asesinato de JFK ocurrido el 22 de noviembre de 1963.
-Atentado contra Juan Pablo II ocurrido el 13 de mayo de 1981.
-Atentados en EEUU ocurridos el 11 de septiembre de 2001.
-Atentados en Madrid ocurridos el 11 de marzo de 2004.
-Atentados en Londres el 7 de julio de 2005.
-Desastre de Fukushima ocurrido el 11 de marzo del año 2011.
-Atentado en la maratón de Boston ocurrido el 15 de abril de 2013.
-Atentado contra Charlie Hebdo ocurrido el 7 de enero de 2015.
-Atentados en París ocurridos el 13 de noviembre de 2015.




Historia

Ya en la Antigua Grecia, el filósofo griego Pitágoras, en el siglo VI a.C., dió una gran importancia al papel que los números desempeñan en la naturaleza y en el Universo.

Por ejemplo, todos recordamos los atentados del 11-S en Estados Unidos, acontecido precisamente el día 11 de septiembre de 2001, o el del 11 de marzo en Madrid en el año 2004, el terremoto y accidente nuclear en Fukushima, Japón, también, el 11 de marzo del año 2011. Y así seguiríamos poniendo ejemplos hasta el infinito.

Muchas veces el suceso ocurre en viernes, ya que el viernes es el sexto día de la semana, de connotación importante para los satanistas. Por ejemplo, el desastre de Japón del 11-M era viernes. Si la combinación es de viernes 13 pues ahí tenemos otra mezcla explosiva e infernal. En la cultura de los países anglosajones existe la superstición del temor a los viernes 13 como fechas fatídicas.




También puede haber un número o fecha que puede ser múltiplo del mismo número. Por ejemplo, el día 33 también estaría metido, con toda seguridad, en el equipo de los números fatídicos, pero como el mes solo tiene 30 días, a lo sumo 31, entonces queda fuera en cuanto a fechas, pero se sigue usando en relación a otras categorías. El número 33 es múltiplo de 11. Este es el mismo motivo por el que el día 22, dos veces once, también es uno de los números favoritos para nuestra Élite psicópata.

Por ejemplo, una prueba evidente fue cuando el Papa Albino Luciani, Juan Pablo I, apareció muerto a los 33 días de pontificado, estando en perfecto estado de salud.

¿Y en qué fecha disparó el terrorista Alí Agca contra el Papa Juan Pablo II? Pues el día 13 de mayo de 1981.

Magnicidio contra JFK, 22 de noviembre de 1963. El número 22 es múltiplo de 11, y noviembre es el mes 11. Aquí tenemos una conjunción de 3 onces, el 22 vale por 2 onces, más el mes 11 suman 3 onces, total 33, ordenado por la máxima jerarquía illuminista. Si escribimos los 3 onces seguidos, tendremos 6 palos.

Lo curioso del caso es que los números diabólicos no solo se ciñen a las fechas cronológicas, sino también a cualquier dato o número relevante que pueda aparecer en los medios.

Por ejemplo, si el Vaticano facilita una nota de prensa para referirse a una muchedumbre que se ha congregado en la Plaza de San Pedro o en cualquier otra parte, nos encontraremos con que la cifra barajada que se nos ofrece es, por ejemplo, entre 6.000 y 11.000 personas, nunca puede haber 7.000 ni 12.000 personas, ¡Imposible!... Y los datos facilitados por el Vaticano van a misa, tal cuales a los medios de prensa.




Si una noticia de alcance no tuviera ninguna de esas fechas, procedemos a sumar sus dígitos, y normalmente, nos volverá a dar los números citados. Por ejemplo, 11 de marzo de 2004 nos suma 11. En esta técnica de la numerología diabólica, los números se suman individualmente, uno por uno.

El 3 de diciembre de 1989 se firmó el Final de la Guerra Fría en la Isla de Malta, nada más y nada menos, un nombre portado también por una famosa Orden másonica internacional, a la que pertenecen personalidades como el Rey de España. La suma de los dígitos nos da 33, que es múltiplo de 11, y si sumamos 3+3 =6. Otra fecha en la que el Gobierno Oculto Mundial volvió a tomar el pelo y a manipular a la humanidad.

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