Menu
 

El aparato de defensa ha realizado una serie de ensayos en el desierto del Negev, en el sur del país, para medir los efectos sobre la población y el medio ambiente de un eventual ataque con una bomba atómica sucia, es decir aquella en la que se combina explosivos convencionales con material radiactivo, según un informe del diario Haaretz.



El experimento, que fue llevado a cabo durante cuatro años, concluye que altos niveles de radiación se registran en el centro de las explosiones, y se observan bajos niveles de dispersión de las partículas arrastradas por el viento.

Las fuentes del reactor nuclear de Dimona, le dijeron al rotativo que ese nivel de radiación no representa un peligro sustancial más allá del efecto psicológico.

El proyecto es conocido con el código de "Campo Verde" y las conclusiones de las pruebas han sido presentadas en simposios científicos e integradas a las bases de datos de las ciencias nucleares. Los investigadores explicaron que los experimentos se desarrollaron con fines puramente defensivos y no los ofensivos.

Un ataque de ese tipo nunca ha sido llevado a cabo por terroristas, aunque el material radiactivo está disponible en los sectores médicos e industriales.

Durante los experimentos, se efectuaron veinte detonaciones que involucraron entre 250 gramos y 25 kilogramos de explosivos junto con una sustancia radiactiva común conocida como 99mTc, que se utiliza para la producción de imágenes médicas. En los experimentos se emplearon aviones no tripulados (drones) diminutos para medir la radiación, y sensores para medir la fuerza de la explosión.

Una prueba adicional, denominada "Red House" (Casa Roja), fue diseñada especialmente para examinar un tipo de escenario en el que la “sustancia” es colocada en un espacio público lleno de gente. Seis ensayos se realizaron con el material mezclado con agua en el sistema de ventilación de un edificio de dos pisos en una base del Comando de la Retaguardia, simulando un centro comercial. Desde el punto de vista de los atacantes, el método resultó inefectivo, porque la mayor parte de la radiación se quedó en los filtros del aire acondicionado, reportó Haaretz.

Si una bomba sucia explotara en un lugar cerrado, se acordonaría el sitio por un largo tiempo hasta que el efecto se haya desvanecido.

En 2013, el ministro de Defensa Moshe Yaalon, advirtió que los iraníes estaban interesados en la promoción de la actividad terrorista, incluyendo el uso de una bomba sucia contra varios objetivos occidentales. 

La página web del Comando de la Retaguardia (Pikud Horef o Defensa Civil) del Ejército de Defensa de Israel incluye instrucciones de cómo responder a ese tipo de ataques.




Reacciones:

Publicar un comentario

 
Top