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El sistema económico griego está en proceso de bancarrota, y si no hay acuerdo, el resto de Europa lo va a notar pronto. 




Ni los griegos ni los alemanes están dispuestos a ceder, y eso significa que hay muy pocas posibilidades de que lleguen a un acuerdo sobre la deuda a finales de junio. Así que eso significa que probablemente veremos un impago de la deuda griega y, potencialmente, incluso una salida de Grecia de la zona Euro. 

A día de hoy, los "credit default swaps" sobre la deuda griega han aumentado un 456% en los precios desde principios de año, y el mercado ha cotizado con un 75% de probabilidades de que el impago de la deuda griega se hiciese realidad.

Durante el mes pasado, el rendimiento de los bonos griegos a dos años se disparó del 20 a más del 30 por ciento y el mercado de valores griego se redujo en un 13 por ciento durante los últimos tres días. 

Esto es lo que más se parece a un colapso financiero y, si Grecia deja el Euro, toda Europa va a sufrir las consecuencias.

Los funcionarios europeos ya hablan abiertamente de la necesidad de prepararse para un "estado de emergencia" si las negociaciones fracasan.

Hubo un tiempo en que hubiera sido impensable que Grecia dejase el Euro, pero ahora parece que esto es precisamente lo que va a suceder a menos que ocurra un milagro.





En el pasado, los griegos siempre cedieron a la presión. Pero este gobierno fue elegido para poner fin a la austeridad y mandatos de La Troika, y hasta ahora han mostrado su firmeza. Para que un acuerdo sobre la deuda suceda, alguien va a tener que ceder, y en este momento no parece que sean los griegos.

A medida que nos acercamos al punto de no retorno, ambas partes se están preparando para el final del juego. Entre las "magníficas" medidas propuestas por Europa está la subida del IVA al 23% para restaurantes y hoteles, frente al aumento hasta el 13% sugerido por Grecia.

En Grecia, los parlamentarios han estado estudiando lo que pasó en Islandia hace unos años. Muchos de ellos creen que un impago de la deuda griega se puede combinar con una nacionalización de los bancos griegos, y la salida de Grecia del Euro podría devolver a la nación de nuevo al el camino de la prosperidad.

Por supuesto, si hay un impago de la deuda griega y Grecia abandona el Euro, no será sólo Grecia quien pague el precio.

Hay decenas de miles de millones de dólares en derivados que están directamente vinculados a los tipos de cambio de divisas, y 505 billones de dólares en derivados están directamente vinculados a las tasas de interés. 


Un "Grexit" haría que el Euro caiga como una roca y las tasas de interés en todo el continente comenzarían a volverse locas. El caos financiero que un "Grexit" puede producir no se debe subestimar.

Y hay indicios de que algunos de los mayores bancos de Europa están ya al borde del colapso. Por ejemplo, basta con considerar lo que ha estado sucediendo en el banco más grande de Alemania. Los co-presidentes ejecutivos de Deutsche Bank dimitieron recientemente y se está viendo venir que podría convertirse en la versión de Lehman Brothers de Europa.
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